Consejos ruleta

El juego de la ruleta procede del francés, idioma en el cual significa, rueda pequeña. Es uno de los juegos más famosos que ofrecen los casinos ya que origino hace cuatro siglos. Desde aquella época hasta nuestros días, la ruleta forma una parte muy importante del hábitat de los casinos.

Una rueda giratoria sirve de escenario, en ella hay divididos por colores, rojo y negro, las diferentes casillas con sus respectivos números. Los jugadores apuestan a una casilla o número específico para después, acto seguido girar la rueda y lanzar la bola en sentido contrario. Dependiendo de donde pare la bola ganará la casa o el jugador.

Lo normal es que la ruleta tenga treintaisiete casillas numeradas del 0-36, es decir, 18 rojas y 18 negras además de una verde. La casilla verde es lo que da ventaja al casino por encima del jugador, matemáticamente la casa siempre tiene ventaja ya que gana si la bola para en la casilla verde. Pongámonos en situación: Si el jugador decide apostar a que la bola parará en una casilla roja usted tendrá 18 casillas ganadoras (las rojas) y 19 perdedoras (las negras y la verde). El jugador tiene un 2.4% de desventaja con respecto a la casa, que no es tanto pero a largo plazo resulta perjudicial. Aún así tiene grandes posibilidades de ganar, más del doble que las de recibir una casilla verde.

Durante innumerables años los apostantes del casino han intentado de mil maneras vencer en el juego de la ruleta el cual es un juego de casino específicamente diseñado para que a la larga la casa sea la vencedora. Mediante la práctica de distintos sistemas de juego los jugadores han intentado crear alguna teoría para seguir, una teoría que incremente las posibilidades de victoria, pero nada ha resultado. La razón es que la mayoría de estos sistemas de juego están basados en teorías matemáticas, el problema es que la ruleta es un juego aleatorio con más probabilidades de decantar hacia un lado a la larga, ya que el juego no es parcial, ni justo al 100%. Una cadena de repeticiones con un lado 2.4% favorable siempre terminará decantándose hacia ese lado un mayor número de veces, estadística pura.

Tomemos un ejemplo: Si la bola terminó seis veces en una casilla roja se tiende a pensar que habría un mayor porcentaje de que la próxima tirada acabe en una casilla negra ya que la probabilidad de repetir la séptima en la casilla roja es solo de un 6.9%. Contrariamente, la verdad es muy distinta, ya que debido a la estructura del juego de la ruleta, la probabilidad de que la siguiente bola pare en la roja o la negra es lo mismo, bajo las reglas matemáticas los sistemas de juego no funcionan ya que cada nueva ruleta es independiente de la anterior.

Pongamos por ejemplo para explicar ésta aleatoriedad. Digamos que la bola, tras seis juegos distintos, acabó seis veces también en esa misma casilla, de color rojo. La idea principal que la mayoría de gente tendrá será la de que debido a éste factor, en el siguiente juego hay más probabilidades de que caiga en la casilla negra, es lógico ¿no? Lo cierto es que no podían estar más equivocados. Para empezar hay que descartar toda lógica cuando se trata de jugar a la ruleta. Es un juego que va por su cuenta, que no se mide ni se piensa, es un juego al azar. Lo segundo es clarificar que al no ser lógica la manera de pensar en la ruleta da igual si la bola cae seis veces en el mismo sitio, podría caer mil veces en el mismo sitio y aún así ser igual. La probabilidad de que sea negra en la siguiente o rojo o verde es la misma, que en el juego anterior. No se acumulan los resultados.

El sistema Martingale es otra táctica muy famosa de los jugadores de ruleta. Es una técnica muy simple. El jugador apuesta una cantidad modesta y cada vez que pierda dobla su apuesta. Esto es porque, en caso de ganar, se podrá recuperar de lo perdido en su apuesta anterior. Es decir, imaginemos que el jugador apuesta 1€ y pierde y, acto seguido, apuesta 2€ y vuelve a perder. Con este sistema si en el tercer intento apuesta 4€ y gana, habrá recuperado lo perdido anteriormente, ganando 1€ y cubriendo los 3€ perdidos.

Debido a esto no se recomienda usar el Martingale. Otra razón es que, aunque el ejemplo de antes fue simple, normalmente no apostará cantidades tan pequeñas por lo que el riesgo de perder mucho dinero es un tanto suicida si lo usa.