El Blackjack tiene como aliciente que fue nombrado por primera vez en una novela de Cervantes, es tan antigua la mención que esto hace que sea uno de los juegos más milenarios y antiguos que existen. Por ello uno debe de ser consciente de lo clásica que es ésta práctica.

Hay varias barajas de cartas que se usan para jugar al blackjack y una vez repartidas como es debido el sistema es bastante sencillo. En general, el usuario juega contra el repartidor o crupier que reparte las manos. En su totalidad, pidiendo más o pasando el jugador tiene que intentar llegar  a veintiuno (de ahí el nombre) si pasarse.  Hay que apostar primero, después se reciben dos cartas  y el crupier recibe una, las sumas de éstas tienen que reflejar el resultado que se busca y uno puede pasar o pedir más.

Cada carta tiene un valor impreso en ellas, si hay una carta boca abajo éste tiene un valor de diez, luego los ases valen entre uno y once, dependiendo de que necesita en ese momento el jugador que esté a la mesa, lo cual es una gran ventaja.

En el momento en el que el jugador supera el número veintiuno cuando se pide una carta mas, se pierde y el ganador es la casa o el crupier en éste caso. Al plantarse el jugador no recibirña más cartas. En ese momento el crupier intentará llegar a veintiuno sacando cartas, si la mano que el crupier tiene inicialmente es de un valor entre dieciséis o inferior, éste tiene que pedir cartas hasta alcanzar un valor de entre diecisiete y veintiuno. Entre el jugador y el crupier quien más se acerque al valor de 21 ganará.

Normalmente los jugadores con poca experiencia no suelen arriesgarse por no perder y disfrutar de la partida. No haga caso a éstas bobadas, si no es arriesgado no le perecerá la pena jugar, con un poco de ingenio puede pasar un rato estupendo y sin tener que reservarse.

Doblando: Es cuando el usuario puede decidir si doblar una apuesta o no dependiendo de su convicción y sus cartas para predecir si la siguiente jugada será la ganadora. Al decidir doblar se debe pedir una carta extra en el siguiente turno, sin importar si al final se pasa de veintiuno, con lo que si no está todo en regla puede ser una jugada arriesgada.

Dividiendo: El jugador que reciba dos cartas del mismo número puede escoger el dividirlas y jugarlas como dos manos independientes. Hace falta añadir una apuesta más aparte de la original y desde entonces el crupier debe anotar ambas manos, repartiendo una carta a cada, hacia el mismo jugador.

Plantándose: Al plantarse, un jugador da, automáticamente, la mitad de la apuesta al crupier o la casa, aunque asegurándose no perder la mano que viene que, como para haberse plantado, tenía que ser una gran desventaja.

Apostando seguro: Si el repartidor recibe un as en su primera carta de su primera mano, el jugador puede hacer una nueva a puesta hasta la mitad de su apuesta anterior. Esto sirve como seguro de blackjack, debido a que, habiendo sacado el crupier un as, la probabilidad de hacer veintiuno por parte del jugador es de un treinta por ciento mayores.

Aunque parezca mentira el blackjack es uno de los juegos de casino donde la casa tiene muy poca ventaja frente al jugador, comparado con juegos como Keno, donde la ventaja es de 20% y la ruleta, 5%, el blackjack solo tiene 1% de desventaja para el jugador. Aún así recuerde que como el casino no tiene tanta ventaja se incrementan los requerimientos de uso, asegúrese de que se lo puede permitir antes de jugar. Consulte información sobre nosotros para ver que solo ofrecemos las mejores ofertas, de esas ofertas usted decide cuál escoger.

La dificultad de contar cartas en el blackjack es muy diversa y compleja, pero la forma más común, y la que explicaremos aquí, es la denominada Hi-Lo, usada en películas.

Es un método, de nuevo, sencillo, que consiste en dar valores numéricos a cada carta. Las que estén entre el 2 y el 6 son denominadas “cartas de rango bajo” y son equivalentes a +1. Y las cartas que sean 10-J-Q-K son “cartas de rango Alto” y tienen un valor de -1. Las demás cartas en la baraja tienen un valor de 0.

El propósito de esta técnica es llevar la cuenta total de las cartas repartidas, que con los valores asignados a cada carta, demostrará si quedan más cartas de rango alto o rango bajo. Si la suma de todas las cartas que han sido repartidas hasta el momento es positiva quedaran más “cartas de rango bajo” si son negativas significa que quedarán más “cartas de rango alto”. Gracias a esto el jugador lo tiene más fácil a la hora de pensar en jugadas y en si es mejor o peor pedir más cartas o plantarse para llegar lo más cerca posible a 21. Es decir, incrementando sus posibilidades de ganar.

Si empieza en el modo demo con el blackjack, rápidamente ganará experiencia y se sentirá más seguro a la hora de apostar, es también un buen terreno al que atenerse ya que le dará la oportunidad de probar las nuevas tácticas que aprenda. Recuerde siempre tener dinero suficiente para apostar, y dinero que no le sea imposible perder.

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